El frío advertía que si me quedaba mucho tiempo más ahí,pronto no podría ni siquiera moverme,así que volví a insistir llamando a la puerta ,y la única respuesta que encontré fue el rubor del viento , cuando vi que la puerta no estaba cerrada giré el viejo pomo con forma de león y un chirrido inundó cada rincón del largo pasillo.
-Jim, ¿estas en casa? He venido a traerte los tacones que me dejaste la semana pasada.
El resoplaba contra los viejos ventanales, y parecía que en cualquier momento , entraría,y me llevaría a cualquier lugar apartado del mundo
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