sábado, 6 de abril de 2013

Un pájaro más.

Hacía frío y restos de olor a café, cuando golpeé con los nudillos la gran puerta de madera que defendía aquel pequeño caserío.
El frío advertía que si me quedaba mucho tiempo más ahí,pronto no podría ni siquiera moverme,así que volví a insistir llamando a la puerta ,y la única respuesta que encontré fue el rubor del viento , cuando vi que la puerta no estaba cerrada giré el viejo pomo con forma de león y un chirrido inundó cada rincón del largo pasillo.
-Jim, ¿estas en casa? He venido a traerte los tacones que me dejaste la semana pasada.
El resoplaba contra los viejos ventanales, y parecía que en cualquier momento , entraría,y me llevaría a cualquier lugar apartado del mundo

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